02/09/2010

Desvío.

Esa obsesión mía por los objetos esta llegando a limites absurdos. ...

30/08/2010

Cronicas de agosto Parte 4.

  Bendita seas rutina. Por nada en especial, solo para que me ...

13/08/2010

Cronicas de agosto Parte 3.

En esa carretera un dia se averió un coche con músicos ...

09/08/2010

Cronicas de agosto Parte 2.

De repente tienes la sensación de estar asistiendo a una muerte ...

02/08/2010

Cronicas de agosto Parte 1.

Me aburro de mi mismo, de empezar casi todas las entradas ...

12/07/2010

Veranos. Calores. Miedos.

Estamos en un franca minoría. Arrinconados en esa posición incomoda que ...

01/07/2010

Fotocopias.

Vendrán tiempos de fotocopiar manifiestos, repartir de mano en mano ...

08/06/2010

De repente un desconocido te regala flores.

Hay un montón de impulsos que rondan mi cerebro. Que se ...

03/06/2010

Construcciones.

Supongo que es la paciencia del surfer que espera la ola, ...

10/05/2010

Senderos.

Creo tener el cerebro entumecido, puede que este desentrenado, puede que ...

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Construcciones.

Supongo que es la paciencia del surfer que espera la ola, supongo que solo debe ser eso. He escrito y hablado tantas veces acerca de los maravillosos puentes que los grandes compositores me han dado para mi emoción que me he olvidado de construir mi propio puente. El puente que lleva de aquí hasta allí. Del ahora mismo al mañana tierno y amable. He imaginado títulos que luego aparecen en otras obras y me pregunto si es casualidad, o que quizá no era tan buena idea. Mi cabeza va dando señales eléctricas constantes y los señores de los puentes me muestran el camino. A veces mirar desde arriba me da vértigo, y el vértigo siempre ha estado ahí desde que tengo uso de razón, razón almacenada justo al lado mismo de esa sensación tan mia que es compañera, amante y constante vital. Esperar. Y en ese esperar mitigar mi mal carácter, mis constantes cambios de humor que pagan los míos, y solo se tratan (los cambios) con cordura, con amor y con esa practica tan poco habitual de cuidarnos los unos a los otros, de envolvernos con esa virtual manta de burbujas de aire plásticas con las que llegan los objetos delicados de ultramar. Y no solo vivimos de canciones, de zapatos bonitos, de novelas impresionantes (ahora mismo obsesionado de nuevo con Pla y Susan E. Hinton) y de vino increíble. Vivimos de darnos la mano y abrazarnos cuando la vida nos pone ante el final de los amores más puros. He escrito tanto acerca de lo de siempre que me parece absurdo, y tiene razón Carles, todos creen en mi. Menos yo. Pero han sido tantas las agresiones en la piel que a veces sin más, soy un oso blanco que se defiende por que confunde una mano que se levanta para darte un abrazo, con la traicionera del cazador desalmado. Sigo aquí, apoyado en un puente maravilloso, esperando la ola. Mientras me entreno, mientras les quiero y les escucho bajando la cabeza como un niño chico que sabe que la regañina es con toda la razón. Escribiré mil veces en el cuaderno: “Eres muy burro Miqui”.

 

I will, if you will LOU COURTNEY