02/09/2010

Desvío.

Esa obsesión mía por los objetos esta llegando a limites absurdos. ...

30/08/2010

Cronicas de agosto Parte 4.

  Bendita seas rutina. Por nada en especial, solo para que me ...

13/08/2010

Cronicas de agosto Parte 3.

En esa carretera un dia se averió un coche con músicos ...

09/08/2010

Cronicas de agosto Parte 2.

De repente tienes la sensación de estar asistiendo a una muerte ...

02/08/2010

Cronicas de agosto Parte 1.

Me aburro de mi mismo, de empezar casi todas las entradas ...

12/07/2010

Veranos. Calores. Miedos.

Estamos en un franca minoría. Arrinconados en esa posición incomoda que ...

01/07/2010

Fotocopias.

Vendrán tiempos de fotocopiar manifiestos, repartir de mano en mano ...

08/06/2010

De repente un desconocido te regala flores.

Hay un montón de impulsos que rondan mi cerebro. Que se ...

03/06/2010

Construcciones.

Supongo que es la paciencia del surfer que espera la ola, ...

10/05/2010

Senderos.

Creo tener el cerebro entumecido, puede que este desentrenado, puede que ...

Todas las entradas
Un seis y un cuatro.

Buscando belleza y emoción a diario uno sufre un desgaste increíble. Pero no es agotador solo es una sensación increíble que creo me acompaña desde que dibujaba unos bocetos primitivos y nada diestros de motocicletas que llevaba a mi amigo Miquel Fontanals. Tenia claro los colores, los sitios donde se colocaban estratégicamente los escapes, estriberas y amortiguación. Un ejercicio de creatividad que dejaba claro aquí uno no era bueno para el dibujo. Y supongo que luego vinieron las palabras, por azar o por necesidad, y los libros, y la música siempre había estado allí. Convivía con los trajes de mis modernos astronautas montados en motores de dos tiempos que funcionaban con gasolina y aceite de mezcla.

Esa sensación sigue aquí puede que intacta. Hoy late con fuerza, mucha fuerza. Y en los vaivenes de las ganas crece, ahora es necesidad y almacenaje. De belleza, de ideas e incluso nombres, propios y puede que inventados también. La mascara del escritor, la parcela privada, de corazón abierto y despojado que me persigue. Ahora mismo con ganas de ser directa, de ser minima, pero no por ello menos poderosa. Se que no puedo dibujar bien más allá del seis y el cuatro recurrente. Por eso escribo. Y estoy orgulloso de una lista de canciones para llevar calcetines a juego. Mi ultima obsesión amigo. Orgulloso de lo que huelo en el aire de mis ideas. Emocionado por un texto maravilloso de introducción que me dedicaron en Málaga. Hoy viendo Mad Men decidí que un hombre debe hacer lo que sabe. Yo escribir (sin más pretensiones que la propia salvación) y los americanos hacer series de televisión increíbles.

 

Dos minuts LA BRIGADA