
No pasa nada especial. Quizás
sea eso, quizás solo imagine cosas producto del agotamiento de lo último. Ramón me preguntaba en que andaba metido el otro día en el
estudio mientras intentaba que mi acento de l’Ametlla fuera entendible para mi
primera canción en inglés oficial. Y le decía que en nada, que ninguna inspiración
me poseía, que solo leía, escuchaba y miraba en busca de un almacenaje a
futuro. 7 p.m. dura dos minutos y
es un pelotazo. Y en ese no saber muy donde estoy siguen las fantasías de desaparecer,
hacer un blanco de un año y solo crear. Hace tiempo que lo maquino y siempre es
mejor esto que el abandono. Pero no me hagan caso, es lo que pasa cuando uno
piensa, quizá debería dejar de hacerlo. Comprarme una camiseta blanca y una
jarra de cerveza. Santi cumplía
años hoy, le llamé y me pregunto si había escrito alguna cosa para ese proyecto
de televisión que tenemos entre manos. No, estoy vacío de inspiración. Lo reconocía,
como lo reconocen los enfermos. Y el tiempo loco no me ayuda, estoy débil,
agotado y pesimista. Pero me pongo a cortar verdura y pescado para la cena con
mimo, y me pasa. Me dejo llevar por el hogar y mola. Pongo música y espero.
Espero que lleguen mejores dias, que llegue la inspiración y que llegue ella de
estudiar. Y entonces ya esta. Chic-chac curado!!!!.
Saint Etienne present “Song for the dog & the duck” V.A.