Bio

Me dedico a huir. A escapar hacia delante, sin control, sin freno, y en esa estampida diaria me debato en lo que quiero ser de mayor, cosa que nunca logro descifrar y cambio mis miras por momentos. Dicen que padezco una incurable enfermedad llamada “bulimia cultural”, patología que con el paso de los años, lejos de menguar, va creciendo hasta límites insospechados.

Sea cual sea la manera por la que has llegado a leer esta suerte de biografía, sepas que aquí no se entienden las biografías como una serie de datos y lugares para que conozcas que el artista relatado tuvo una infancia llena de inquietudes y de apariciones reveladoras en televisión que le llevaron hasta el momento presente.

“[…] escribo para acordarme algún día de lo que debería haber olvidado y suelo pensar un montón en lo que pudo haber sido.”

Aquí no se entienden comparaciones con tal o cual señor que también hace lo mismo o que queda bien por momento o moda. Aquí no hay nombres de cantautores folkies descubiertos entre un montón de polvo y paja. Aquí no hay tiempo para engañaros. Aquí hay el honor de querer hacer en cada momento lo que dicta el corazón y no la cabeza, tenemos errores a montones (de los que no aprendemos y saltamos alegremente hacia otros de mayores), lidiamos con iras incontrolables que surgen del prejuicio y montañas de leyendas urbanas que combinan sospechas sexuales no muy graves y el típico “me lo dijo un amigo mío”.

Formado en lo básico, utilizo la palabra “militancia” en el sentido más político posible, descubro colaboradores a cada paso y me enamoro a menudo. En la belleza estética y ética de sonidos, imágenes, telas, fotogramas, etiquetas, pelos, palabras sueltas o monedas de dos euros. Relato y me apodero de vidas ajenas que se dejan olvidadas en bares, escribo para acordarme algún día de lo que debería haber olvidado y suelo pensar un montón en lo que pudo haber sido. En eso solo me detengo unos instantes y Los Sencillos fueron mi escuela y, como en toda buena escuela, uno tiene sus momentos, los buenos y los malos, los que quisiera olvidar y los que mantiene intactos porque quiere.

“Hay sitios que ver, de amigos, conocidos y de gente a la que admiro. Hay momento fan, momento artista y el saber donde estamos.”

Hoy y aquí, pueden encontrar palabra escrita, cantada y fotos. Pueden encontrar imágenes catódicas y algunas captadas por admiradores, hay trabajo desde el otro lado de la barrera y cosas para llevarse a casa. Hay sitios que ver, de amigos, conocidos y de gente a la que admiro. Hay momento fan, momento artista y el saber donde estamos. Me hubiera encantado tener una biografía normal, pero ya dije que rebuscando entre mis canciones y mis actos uno puede imaginar lo que me ha pasado en la vida.

Así soy, así estoy, y así me ofrezco. Cantante de amor desde hace mucho, militante desde que tengo uso de razón y suyo siempre. Gracias por pasar por mi casa. Seguiré huyendo hacia delante para encontrar ese lugar en el mundo que todavía hoy no encuentro. Aparten las chaquetas tiradas en el sofá, vigilen de no tropezar con las zapatillas y acomódense. Están en su casa.


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Le Coq Sportif

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